lunes, 23 de abril de 2018

India y Nepal. Capítulo 2: Dehli.

No fue fácil entrar en la India, por las dificultades de tramitación del visado en España. Tras la larga espera de control de inmigración fuimos recibidos por un representante de nuestra agencia de turismo, que nos agasajó con un collar de flores. 


Al salir del aeropuerto, recibimos una bofetada de calor. A partir de ese momento, debimos prepararnos para afrontar situaciones impactantes en un país que no te deja indiferente.

Delhi es la capital de la República de la India. Tiene una gran importancia histórica, favorecida por su estratégica situación en el norte del país.

Establecida entre las colinas Aravalli y el río Yamuna, su posición facilitó el control de las rutas comerciales que circulaban desde el noroeste hasta las llanuras del río Ganges.

Esta ciudad nunca duerme; nunca descansa y siempre es bulliciosa, inmersa en un inmenso caos, donde los atascos de circulación y la sistemática falta de respeto a las normas de circulación, su desconcertantes ruidos e impactantes olores y colores, dejan huella.

La ciudad está dividida en dos partes: la Vieja Delhi y la Nueva Delhi, ésta última, creada bajo el control del imperio británico, con el fin de crear una nueva ciudad, donde se reunieran todos los edificios del gobierno y las residencias de los gobernadores. 

Algo similar ocurrió en el imperio francés; por ejemplo la ciudad marroquí de Fez, tiene la Medina, de estrechas y retorcidas calles y la ciudad moderna, planificada en grandes y rectas avenidas por los ingenieros militares de la época.

Las agencias de viaje consultadas, dirigen usualmente sus clientes a la Nueva Delhi, sin embargo, el interés de nuestro grupo, era adentrase en el corazón de la ciudad, pisando las estrechas calles donde bulle la vida y se respira el alma de la gente corriente.

Nuestra visita al Viejo Delhi, comenzó por el Raj Ghat, que es el monumento memorial donde incineraron el cuerpo de Mahatma Gandhi, el Templo Sikh de Bangla Sabih, donde observamos el fervor con que los miembros de la Hermandad escuchan las lecturas sagradas.

Uno de los mejores recuerdos del viaje a la India, fue la visita a este templo. Sus fieles eran muy comprometidos y cada día, dan de comer a cientos de ciudadanos que lo requieren. Visitamos sus cocinas, donde los miembros de la comunidad, independientemente de su nivel social y económico, colabora en régimen de igualdad.


                                
                                                                 









Recorrimos las instalaciones descalzos con nuestras cabezas cubiertas con un pañuelo de color azafrán. Lamentablemente, no pudimos hacer fotografías en el recinto del templo. La ceremonia que presenciamos, fue de una gran belleza plástica cargada de recogimiento y espiritualidad. 

 




Los niños sikhs, llevan un pequeño y extraño tocado en la cabeza. Los adultos, se dejan una larga cabellera que ocultan bajo un espléndido turbante y tienen espectaculares barbas que les confiere una gran presencia.

Posiblemente, al final de esta serie de artículos, aborde los aspectos más importantes de esta religión.

Nuestro periplo nos llevó a la Gran Mezquita Jama Masjid, construida por orden del Sha Jahan, en un pequeño otero. No pudimos sacar fotos en su interior, pero conseguimos un testimonio gráfico en la gran explanada.



La mezquita, al contrario de las que he visto en numerosos países musulmanes, es abierta, con un enorme patio central. Desde uno de los extremos del patio principal de la mezquita, se observa el Fuerte Rojo de Delhi o Al Quila en hindú, construido por el imperio islámico en el siglo XVII.

El orgullo musulmán, prevalece en la mayoría del territorio hindú, especialmente, en el norte del país, marcando y recordando su antigua supremacía en gran parte de la India, tras sus conquistas en los siglos XVI al XIX, teniendo una gran influencia cultural en la India.

Cuando la Gran Bretaña dio la independencia al territorio, éste se dividió en dos partes: Pakistán, de predominancia musulmana con un pequeño porcentaje de hindúes y la India, con claro dominio hindú, presencia sikh y un porcentaje pequeño de musulmanes.

La tensión generada entre musulmanes y los fieles del hinduismo y el sikhismo, tras la independencia, provocó el asesinato de Gandhi, por un sikh.

En Pakistán, la población hinduísta ha disminuido progresivamente para ser testimonial. Sin embargo, en la India, los musulmanes alcanzan ya el 18% de la población total del país y es una posible amenaza de inestabilidad en los próximos años.

Recorrimos las abigarradas calles del popular barrio de Chandni en  ricshaw (carrito de bicicleta) y nos sumergimos entre puestos de adornos variados, oliendo comidas fuertemente especiadas y viendo tiendas de alpargatas, gafas, mochilas, etc., sorteando indistintamente coches, motos y vacas sagradas que se acuestan en la mitad de la calzada o se meten en las tiendas. El ambiente era caótico, bullicioso e incluso inquietante.





 





No me agradó viajar en ricshaw. Aunque allí sea normal, me pareció vejatorio desplazarme con el esfuerzo muscular de otro ser humano. Además, el movimiento del carrito, me dificultó sacar fotos de indudable valor etnográfico de la vida en la calle.



India y Nepal . Capítulo 1: Introducción

Conocía bastantes países de África, bien por trabajo o por turismo. Es un continente que me ha atrapado desde mi lejana juventud.

Pasados los años, decidí, viajar hacia el este, para conocer lo más representativo de Asia. Así, viajé a Vietnam, Camboya y más recientemente, a Indonesia. 

Pero hay países, que por su magnitud, naturaleza o idiosincrasia, no puedo obviar de este continente: China, Japón, India, Nepal, o Tailandia, son visitas obligadas, que pretendo realizar.

Esta vez, he viajado al norte de la India y al Nepal, dos naciones enormemente atrayentes e interesantes, que no me han dejado indiferente.

No he viajado solo. He tenido el privilegio de compartir el viaje con siete compañeros.

Organizar un viaje de esta naturaleza, ha exigido buenas dosis de trabajo, paciencia y un poquito de temeridad.

En principio, viajaría acompañado por cinco mujeres, lo que suponía evidentemente, un acto de imprudencia. Posteriormente, se sumó una pareja, por lo que el grupo, quedó finalmente compuesto por seis mujeres y dos varones.

Toda una experiencia, cuando compartíamos largos trayectos de carretera, con conversaciones claramente dominadas por las féminas.

Conociendo a priori mis amistades, busqué un equilibrio entre arquitectura, historia, antropología, naturaleza, aventura y como algo previsto e imprescindible, la caza. 

No es que mis compañeros disfrutaran matando animales, es que el safari más valorado del viaje, ha sido la búsqueda de pashminas y otros artículos orientales, por los cotos de compra, ya sea en tiendas fijas o dejándose asaltar por una pléyade de vendedores ambulantes, que nos perseguían por las calles, como los predadores siguen a los herbívoros por la selva o la sabana.

En India, recorrimos el Triángulo de oro, es decir, Delhi, Jaipur y Agra, para continuar posteriormente, a Benarés o Varanasi y Darjeeling.

En Nepal, fuimos a la ciudad de Kathmandú y su valle, así como al Parque nacional de Chitwan y sobrevolamos en una avioneta, la cordillera del Himalaya, incluído el mítico Everest.

Un viaje agotador, cargado de emociones, sorpresas, colores, humanidad y espiritualidad. 

En los próximos capítulos, narraré las actividades realizadas e incluiré fotos que ilustrarán a los lectores que desean ir a estos países o a los lectores que nunca podrán realizar tan largo viaje.

 


martes, 27 de marzo de 2018

Egipto 4: Aswan, la presa y el poblado nubio

La crecida anual del Nilo, por las aguas provenientes de Uganda y Sudán, convirtieron las tierras cercanas, en una fértil y vega, que alimenta a los egipcios desde muchos siglos atrás.

Pero el curso del río, era impredecible, sucediéndose inundaciones o largos periodos de sequía, que destruían las cosechas.
La construcción de una presa, regularía el nivel de las aguas y aseguraría la planificación de los cultivos.

La presa se inició en 1899 y se acabó en 1902. Lamentablemente, se comprobó que su altura no era suficiente, por los que tuvo que ser reformada.

Gamal Abdel Nasser, decidió construir una nueva presa en 1956 en Aswán, pero ello supuso una grave amenaza para el patrimonio histórico nubio.

La Unesco desmontó y trasladó a lugares más seguros,veinticuatro monumentos, siendo el más importante, el complejo de Abu Simbel. Algunos de ellos, fueron donados a países que colaboraron técnica y económicamente con Egipto.

Los templos donados, fueron los siguientes:

El templo de Debod a Madrid
El Templo de Dendur al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York
El Templo de Taffa al Museo de antigüedades de Leiden
El Templo de Ellesiya al Museo Egipcio de Turín

Al Museo nacional de Sudán de Jartum fueron entregados:
El templo de Ramsés II de Aksha
El templo de Hatshepsut de Buhen
El templo de Jnum de Kumma
La tumba del príncipe nubio Djehuti-hotep de Dibeira
Los templos de Dedun y Sesostris III de Semna
Las columnas de la catedral de Faras

El agua contenida en la presa, retrocedió 500 km y formó el conocido como lago Nasser, El agua del embalse, inundó 45 pueblos nubios situados a orillas del río Nilo y tuvieron que ser reubicados en lugares más elevados y seguros.

Es el lago artificial más grande del mundo y es visitable por el turismo, si bien, las medidas de seguridad son extremas, por ser un punto muy sensible para el país.

Alberga un monumento erigido como homenaje a la Cooperación ruso-egipcia.

Hay un crucero que sale desde Aswán hasta el templo de Abu Simbel, pero las agencias de turismo, no suelen ofertarla en sus programas turísticos.

Hay motonaves y falucas, que parten desde la presa y trasladan a los turistas, hasta un poblado nubio. La navegación es hermosa, pero el poblado nubio, carece de interés alguno. Se visita una vivienda, muestran unos cocodrilos que tienen en pequeños estanques cerrados, te ofrecen un té a la menta y luego, comerciantes del lugar, no siempre nubios, intentan venderte artículos de algodón, cerámica, cuero y especias.

En definitiva, una excursión agradable e interesante, pero prescindible.


                                       Representación de la presa de Aswán                                               
Falucas navegando por el Nilo
                                                         Mercedes, Vibeke y Esther                 
                                                                 

                                         Monumento en recuerdo de la cooperación rusa




















                                                         Cría de cocodrilo del Nilo


                                                                    Con una nubia