viernes, 12 de abril de 2019

Yunnan, China. Capítulo 2. Las cosas del comer

En mis paseos por el mundo, a lo largo de los años, he ingerido los alimentos más insospechados y algunos de ellos, poco aptos para la mentalidad de los occidentales. 

A veces, por no saberlo antes de comerlos y otras, forzado a ello por hambre o por no ofender al anfitrión. Una especie de harina de saltamontes, carne desecada de serpiente, carne de murciélago, de lagarto, de dromedario, de ballena, de reno, de tortuga, de canguro, de cocodrilo y de iguana; frutas de excelente sabor pero de olor a aguas residuales,..., pero lo peor de todo, fue comer hígado crudo de oveja, chorreando sangre y desprendiendo vaho, servido en una pala de cavar, en el desierto del Sahara, al amanecer.

Puede decirse, que la vida ha curtido mi estómago y puedo desenvolverme con capacidad de adaptación en exóticos lugares.

No es solamente el alimento que se ingiere, sino también, su preparación culinaria, su higiene e incluso la hora de su ingesta.

Ya sabía que los menús de los restaurantes orientales en Europa, no tenían grandes coincidencias culinarias con la "cocina país", pegado  al terreno del exotismo, inmerso en la vida del lugar de destino.

Nuestro viaje a la China profunda, implicaba renunciar a nuestro menú occidental y a priori, teníamos el temor de escoger comida en la modalidad de "ruleta rusa", china, sería lo más ajustado, pudiendo vernos agraciados con grillos, larvas de libélula o gusanos de seda fritos, por no decir, otros insectos alados menos apetecibles.

El desayuno chino, consistía en un enorme bol con un guisote bastante fuerte. Hágase la idea el lector, de comer una sopa pastosa descomunal a las 7 de la mañana, en vez de un café con leche, unas tostadas con mantequilla y mermelada, por ejemplo. Ellos, lo tomaban con los palillos y remataban la jugada con profundos sorbos directamente al gaznate.

Nuestras comidas habituales, eran de arroz con huevo o con carne o bien carne o huevos con arroz. A veces, tomábamos patatas fritas a medias de freír, no siempre de nuestro gusto culinario.

He perdido más de 3 kg en dos semanas de estancia, pero no lo achaco exclusivamente a la comida, pues hemos dormido menos de 6 horas al día, subido montañas interminables, recorrido la inmensidad del espléndido paisaje y sufrido el estrés de las emociones de cada día.

Debo ser justo. Hemos visto exóticos mercados, tan chocantes como organizados dentro del caos, con especies vegetales tan  desconocidas como atractivas, de gran calidad y también algunos productos menos sugerentes, como los insectos, ya citados, hígados desecados "estilo mojama", pollos de piel y carne negra como el carbón, muchas clases de setas, todas comestibles, aunque tal vez, sin garantía de supervivencia, toda clase de pasta, pues este producto no lo inventaron los italianos, sino los chinos.... grandes ranas, enormes carpas que vendían vivas a las que habían colocado cuerdas a modos de asa y que los compradores se llevaban dando coletazos, como si fueran vivientes bolsos de mano.... 

..... pollos y patos que eran degollados colocándoles posteriormente boca abajo en embudos de sangrado, cientos de sacos con especias o tarros con salsas picantes, que lucían tan atractivas a los ojos, como amenazadoras a los estómagos más valientes.....

..... y a pesar de ello, hemos comido auténticas delicias, eso sí, a veces, picantes a rabiar u otras, con delicados y deliciosos sabores que tendrían gran éxito en nuestros paladares europeos.

Recuerdo un mediodía muy especial, comiendo arroz y patatas con palillos en la mano derecha y con un grueso palo en la mano izquierda, con la que espantábamos los monos, que a toda costa, querían robarnos la comida. Uno de ellos, el muy truhán, metió su mano bajo mi brazo derecho y me robó las patatas fritas, mientras asustaba a otro mono por mi costado izquierdo.

Cuando mis compañeros de viaje lean este artículo, recordarán con nostalgia, unos soberbios hojaldes con pétalos de rosa en su interior, té de rosas o espetones con sepias a la barbacoa con una salsa picante. que hinchaba los labios y calentaba el estómago, allá donde las altas montañas y la nieve, nos pedía calor interior.

A veces, las comidas callejeras de supervivencia, nos deparaban sorprendentes sabores que sabíamos agradecer y otras muchas, caíamos en la monotonía del menú, que diversificábamos con frutos secos o galletas y alguna de las deliciosas frutas del lugar.

Recuerdo con especial agrado, una cena en una ciudad Patrimonio de la Humanidad, que tenía un gran espacio con mesas y alrededor, numerosas parrillas que no superaban el metro de longitud, con todo tipo de alimentos, elaborados por decenas de cocineros. 

Cuando subimos al Himalaya, la carne de yak sustituyó la carne de vaca y el pescado, provenía de las tierras bajas de Yunnan. Pues....

... cuando alguien fallece allí, su cadáver desaparece por tierra, aire o agua, es decir: o lo incineran, o lo exponen desnudos al aire para que lo devoren los cuervos o lo trocean y lo echan al lago Napa, para que los peces coman sus restos. En este caso concreto, los peces del lago no son objeto de pesca, pues nadie desea comerlos.

Hemos pasado algo más de dos semanas en Yunnan, sin sufrir gastroenteritis y disfrutado de un país  con una gastronomía diferente, pero hermosa. Eso sí, el autor de este artículo, especialista en seguridad alimentaria, tuvo un "momento inconsciente" y se tomó un yogur hecho con leche de yak, sin control de origen y ahora, pienso si ello puede traerme consecuencias sanitarias. ¡Quién me ha visto y quien me ve!   
                                

     Sacrificio de un búfalo en la carretera, para celebrar la 
defunción  de un lugareño 
     Venta de materia prima y servicio de comidas





Sacrificio de aves, que son metidas en un embudo para
desangrarlas


Hígados desecados
"Otorrinos ofreciendo sacar los tapones de los oídos
entre los puestos de un mercado"
Una de las ranas gigantes que venden vivas para consumo
                                        Larvas vivas de libélulas, que venden para consumo
Variada oferta de insectos para consumo
Gusanos vivos
Brochetas de gusanos
Huevera ecológica
Espetones de sepia


Carne desecada
Pasta

Frutería tentadora

Durión, fruta deliciosa con olor a aguas residuales

Tipo de albaricoques
Papaya y kiwis
Excelentes piñas con estupenda presentación




Huevos embrionados y cocidos.


Restauración en un mercado

 





"Hamburguesa china"

                                Elaboración y venta de pastelillos rellenos de pétalos de rosas

                                                       Zumos de frutas tropicales

                                                Venta de té presentado en torta
                                   El "momento inconsciente" probando yogur de leche de yak
Palillos de comer en la derecha y el palo de espantar monos en la izquierda.
No tuve otra mano para sacar fotos durante la comida

Tras la digestión, viene lo que viene y a veces, en lugares
realmente pintorescos. Que cada cuál imagine lo que pasa































































































































martes, 9 de abril de 2019

Yunnan, China . Capítulo 1. Introducción

25 horas de vuelo efectivo; 6 horas de jetlag; maleta cansada; varias lavadoras pendientes; recuerdos esparcidos por el salón; frigorífico vacío; alma feliz; 3 kg menos,... he vuelto a casa.
Sopor profundo en baño caliente; cama suave; amor de hogar; sonrisa feliz; sueño cumplido.
Vietnam, Camboya, Indonesia, India, Nepal,... y ahora, por fin China. Asia en las retinas y en el corazón, a la espera de otro grande: la antigua Cipango, Japón.
Terrazas de arroz; campos de colza; kársticos paisajes; rios turbulentos; rojos amaneceres y ocasos hermosos; montañas de rezos, con templos imposibles; mansiones con historia; mitos y leyendas; rutas de té, seda y caballos; sabores picantes en palillos; frutas y verduras extrañas e insectos en el menú.
Monos ladrones; reatas de mulas; camellos bactrianos; yaks de montaña; búfalos de agua; canoras aves en cárceles de bambú; cormoranes de pesca con candiles en la noche.
Caras aplastadas; caderas escurridas y senos escasos; etnias de bellos ropajes; mujeres de piel suave, dulce sonrisa y cuerpo de porcelana.
Dulces movimientos; bailes de multitudes; alegría de vida; sudor de trabajo; conciencia colectiva; disciplina; calles llenas, suavidad, silencio, misterio, exotismo, ingenuidad; budismo, taoísmo, espiritualidad ....la China profunda y milenaria, que inventó la pólvora, el papel, la imprenta y la brújula; la China que colonizó culturalmente a sus invasores; ha cumplido los augurios de André  Malraux: "Cuando China despierte"
La China, tradicional, es ahora la fábrica del mundo, que se proyecta como la gran potencia del siglo XXI y abandona irremediablemente, un pasado que he tenido aún la suerte de vivir y que deseo contar con palabras, siluetas y colores en las crónicas de un periplo maravilloso. 
Yunnan, étnica, diversa y encantada; al sur de las nubes, desde la selva de Laos hasta el Himalaya, que he recorrido en diagonal, del sudeste al noroeste, con mochila, corazón y piernas; con amistad, solidaridad, curiosidad y felicidad compartida.



Imagen relacionada


domingo, 3 de marzo de 2019

Es primavera

Las nieves se fundirán con el viento sur; los frios huiran al norte y los frutales romperán en flores.
Los pajaros revolotearán ansiosos entre amores y ganas de nido.
Arderán las fallas y callarán las trompetas de la Semana Santa. El olor a incienso cederá el turno a las flores de azahar.
Los dias se alargarán y la luz alegrará nuestras vidas.
Mi cuerpo otoñal, acusa el peso de los calendarios pasados, pero mi alma, rie aún en su primavera perpetua.
Soy un corredor de fondo; un alegre de la vida que sonríe a pesar de los reveses, las soledades y las amarguras que a veces trae la vida.
Mi tiempo es corto, pero hermoso, a pesar de las penas del telediario y de los cabrones que inyectan maldad y desesperacion en las venas de la sociedad.
Estoy alegre y reiré la primavera y todas las estaciones que Dios me otorgue.
Pronto será primavera y disfrutaré los colores y olores que impregnan la estación. 

sábado, 2 de marzo de 2019

Amor en la nieve

Los oscuros ojos de Manuel se encontraron con la celeste mirada de Brigitta.

Los ojos del sur, venían de tierra caliente y reflejaban la vida luminosa del Mediterráneo. 

Eran vivarachos y rezumaban la sabiduría de las civilizaciones que habían poblado las tierras de España.   

Los ojos del norte, eran hijos del frío y rezumaban la dulzura, serenidad y melancolía de las tierras que añoran el sol.

Por las venas de Brigitta, circulaba la misma sangre vikinga, que siglos antes, saqueaban los pueblos del sur; pero a ella le bastó una dulce mirada, para robar el corazón de Manuel.

Pronto surgió entre ambos una mutua atracción y temblaron de emoción cuando sus labios se encontraron,  

La barrera del idioma, no impidió el entendimiento de sus corazones.

Eran mayores, pero ambos se sentían adolescentes, con besos furtivos, que terminaron en una pasión desenfrenada.

Brigitta viajó a la nieve y Manuel lloró su ausencia. Aquel amor pareció quedarse en un fugaz encuentro de primavera. Sin embargo, se acrecentó en la distancia y enardeció el deseo del reencuentro.

Manuel siguió a su amor meses más tarde, cuando el otoño coloreaba los paisajes de Suecia.

A la música. el vino, las rosas y el calor del fuego, siguieron las caricias, los besos y los abrazos.

La pasión del sur, irrumpió ardorosamente en el sosiego de la mujer del frío.

Bebieron sus besos, recorrieron las geografías de sus cuerpos y fundieron su amor hasta el éxtasis. dibujando para siempre una sonrisa en sus corazones.

Cuando Brigitta bajó al sur,  se enamoró de la alegría, la luz y el duende de España. 

Un atardecer, ambos depositaron sus nombres en el hueco de un árbol y lo sellaron con un beso. 

Habían escrito y sellado su futuro




  

La mirada del burka

El almuédano estaba en el alminar de la mezquita. Cantaba el "adän", para proclamar el "salat", la oración obligatoria para los musulmanes. Su cántico sonaba insistente; misterioso; contundente:

"Dios es grande, Dios es grande" (x4)

Testifico que no hay más dios que Dios y testifico que Mahoma es el mensajero de Dios (x2)

Acudid a la oración (x2)

Acudid a la salvación (x2)

La oración es mejor que el sueño
Dios es el más grande
No hay más dios que Alá

Hacía frío de febrero y era temprano. Caminaba por las calles de Argel con otra consultora internacional.

Sorteábamos múltiples obstáculos de un camino típico del extrarradio de un país en vías de desarrollo.

Argelia vivía sus horas bajas, porque el precio del petróleo, su principal fuente económica, se había desplomado en el mercado internacional.

Pero también acusaba el golpe de una sociedad poco organizada y escasa de concepción moderna de Estado.

Tras la sangrienta guerra de independencia de Francia, cayó en las garras del comunismo, siguió luego con la década sangrienta del islamismo radical y apenas ahora, se esfuerza por salir de su histórico atraso.

Comparando el paisaje urbano de los años 80, Argelia es más negra, mas cerrada y con una concepción del Islam más rigurosa.

Fue chocante cómo algunas mujeres jóvenes en el trabajo, se negaban a darme la mano y que incluso, tuviera dificultades para no rozarles los dedos al entregarles un lapicero electrónico, por ejemplo.

Mi compañera de consultoría, entabló una conversación de calle, con tres mujeres escondidas bajo el burka. 

Dijeron que bajo esa negra prenda, se sentían más seguras por la calle y que estaban felices de mostrarse sin él exclusivamente a su marido. 

Una de ellas, había estado en Europa y cuando volvió a Argelia, se había hecho más estricta. Nos informó, que son los religiosos enviados por Arabia Saudí y el Yemen, los que aleccionan a los musulmanes en Europa.

Viéndolas y oyéndolas, no pude más que pensar, que su corta mirada a través de la rejilla del burka, las tiene, alienadas.

No son conscientes de que viven en una prisión de tela.