miércoles, 11 de octubre de 2023

El amante errante. Capitulo 7. Keket





Piramide de Micerinos

La Necropolis de Guizá, sumergió a Mateo en el Egipto de los faraones. Tembló de emoción cuando accedió en solitario a la cámara de la pirámide de Micerinos

La semipenumbra reinante, añadía magia y dramatismo al instante. Absorto ante el momento que vivía, se sobresaltó cuando notó un aliento en su cuello, mientras le susurraban al oido "Eres el elegido". Te estaba esperando y luego pronunció palabras que parecían surgir del pasado.

La negritud de la piel, confundía  su silueta con el tenebroso ambiente reinante. Parecia un fantasma surgido de algun pasadizo secreto, pues solo distinguía con nitidez, la albura de sus dientes y el blanco de sus ojos.

Keket tocó su mano y le dijo que era nubia. Encendió una tenue luz bajo su rostro y Mateo se asustó aún más al ver su fantasmagórica expresión. Por un momento, Mateo deseó correr pero la luz de Keket, recorrió su figura y pudo más en Mateo, la posibilidad de recorrer la geografía de su piel.

Keket le hizo vivir el misterio de sus antepasados nubios y embelesó al temeroso Mateo.

Le dijo que procedía de Sudán y que sus antepasados fueron guardianes de tumbas.

Keket, segun recordaba Mateo

Keket le regaló un "cartucho" de "Isis" la diosa de la maternidad y se lo colgó del cuello, mientras le besaba suavemente los labios. Mateo sintió que su corazón se desbocaba y súbitamente, intuyó alguna suerte de peligro.

Cartucho de la diosa Isis

Keket le dijo que iba a yacer con él en la cámara de la pirámide y que 9 meses despues, alumbraŕia  en el mismo lugar a su hija Anat.

Serás muy longevo, sexualmente fértil largo tiempo y tendrás muchos hijos. Isis lo ha querido así. Tú no eres dueño de tu destino

Todos tus hijos heredarán el 8 dibujado con lunares en tu antebrazo derecho y ese lunar en el lugar que sólo conocen tus amantes. 

Todas tus hijas, tendrán la constelación de la Osa Mayor en la nalga derecha, marcada con lunares. 

A Mateo, lo de fornicar, le sonaba bien, pero aún así, tenía miedo. 

Keket le desnudó, tiró de su paternidad colgante hasta llevarle hasta el sarcófago de basalto del faraón y le cabalgó sobre su tumba, hasta secarle, mientras declamaba extrañas palabras propias de un macabro ritual.

Recuerda que eres el elegido y le dejó ir, mientras mostró un rictus de satisfacción que le heló la sangre.

Violado, humillado y desvalido, regresó a España y se encerró asustado en su casa de Liérganes.

Un estremecimiento recorrió su cuerpo. Todos los hijos tenían sus marca y efectivamente, todas las chicas, tenían la inadvertida constelación de la Osa Mayor en su nalga derecha.

Además, ¿por qué le había llamado el elegido?

Notas del autor:

El Nilo es el mayor río africano, con casi 6853 Km de longitud y fluye hacia el Mediterráneo en dirección norte, a través de 10 países. Fue la fuente de la civilización egipcia.

Me emocioné cuando al visitar el lago Tana, en Etiopía,  toqué la fuente del Nilo Azul. Allí había empezado la grandiosa historia de Egipto


Navegando entre hipopótamos y cocodrilos por el lago Tana
Navegando por el rio Nilo
Sentí el fluir de la vida mágica en los márgenes del Nilo


Visité con tres amigas, la Necropolis de Tebas, que incluye el Valle de los Reyes, donde fueron enterrados los faraones más relevantes de las dinastías XVIII y XIX

Deambular por el museo del Cairo, fue pasear por la historia, imaginar el galopar de los caballos con los carros de combate, oír los martillos de los escultores, las oraciones de los dioses y sentir el hálito de los muertos

Mercedes, Vibeke, Esther y yo





Ante las pirámides, con un colmillo de cocodrilo de la fuente del Nilo Azul. Etiopía

Al entrar en la pirámide de Micerinos, recorrí sus pasadizos,  descendí a la primera cámara funeraria y continué hasta la verdadera cámara, donde se encontraba el sarcófago de basalto del faraón. Sentí como un aliento del más allá que estremeció mi ser. Instintivamente, protegi las partes blandas de mis pantalones 

Aquella sensacion, inspiró la escena de Mateo con Keket


El amante errante. Capítulo 6. Anjali

Mateo se encontraba en Pushkar, Rajasthán, India, para asistir a la Festival del camello, que se celebra todos los años, coincidiendo con la luna llena de noviembre.




Festival del camello en el Puskhar

Acuden más de 20,000 camellos y cerca de 100,000 personas, entre ganaderos, turistas y peregrinos que van a purificarse en el lago sagrado de la ciudad de Puskhar.

Se celebra un divertido baile de camellos; carreras de camellos; una competencia de novias; un campeonato del bigote más largo y el baño nocturno en el lago, con miles de lámparas de arcilla. También venden artesanía, telas, leche y queso de camella. Todo, bajo el continuo son de la música tradicional.

Los padres lucen sus hijas ataviadas con coloridos saris de seda bordada, con ánimo de casarlas.

Mateo se fijó en Anjali. Era una nómada del desierto del Thar, donde pastoreaba una manada de camellos.

Alta y delgada como un junco, sus graciles movimientos, marcaban bajo el sari unos pechos turgentes y sinuosas caderas. Tenía la piel del color de la tierra y unos ojos negros con mirada de fuego, que se clavaban como puñales en el alma.

Anjali lloraba con lágrimas secas de pena, desesperación y rabia. Ansiaba casarse por amor, pero su padre había concertado su boda con un camellero pakistani, por una importante dote. Sentía que la vendía como un camello más.

Mateo, impresionado por su desgracia y su belleza, le propuso huir con él a una plantación de té en el estado de Kerala.

Mateo y Anjali, escaparon en sendos camellos camuflados en la multitud y se dirigieron al aeropuerto de Puskhar. Horas después aterrizaban en el aeropuerto de Cochin.

Anjali huía del pasado y se enfrentaba a un incierto futuro, con un desconocido extranjero.

Mateo la trataba con respeto y delicadeza. Su alegría al verse libre en el verde paisaje del sur de la India, resaltó su exótica belleza, como una rosa de Jericó, cuando le llueve el agua de la vida.

Mateo mostró a Anjali, plantaciones de vainilla, canela, pimienta y cardamomo. Visitaron una isla de un antiguo maharahá, en un lago artificial hecho durante la colonización británica.

Anjali reflejaba el gozo de la esperanza, al tiempo que sentía admiración y agradecimiento, por un desconocido extranjero, que humedecia sus sentimientos, como el rocío a las rosas del amanecer.

Navegaron en una barco de juncos por los laberintos de un exótico lago, bordeando sus orillas llenas de vida, de gente humilde y alegre. 

Compartieron el lecho del camarote. Mateo le dio la espalda, para evitar la tentación y no traicionar su confianza. Anjali se pegó a su dorso, haciéndole la cucharilla. Sus corazones estaban a escasos centímetros y parecían latir acompasados; al principio excitados y luego, con la lentitud del sueño confiado.

Al amanecer, Mateo besó con ternura su frente y reemprendieron su viaje por tierra. 

Recorrieron caminos de montaña y senderos entre femeninas lomas, bajo una suave lluvia, que resaltaba el apabullante verdor tropical.

Esta vez, durmieron en una cabaña en un árbol, a 10 m de altura, sobre una plantación de cardamomo.

Mateo le dio nuevamente la espalda, pero Anjali acarició su dorso. Se miraron frente a frente dominando su instinto, pero un beso, desató la pasión retenida.

Los sonidos de la selva musicaron un amor inesperado y maravilloso, que jamás olvidarían.

Conducia un coche entre maravillosas plantaciones de té, mientras sonreían a la vida.

Subitamente, apareció en el paisaje, una mansión de la época victoriana, convertida en hotel con encanto.

La mullida cama, fue escenario de nuevas entregas de pasión. 

Mateo y Anjali, pasearon al amanecer, por húmedos senderos de té, bajo los cánticos de las recolectoras de hojas y el clis clás de sus tijeras.

Anjali parecía flotar en un paraíso y soñó con vivir allí su futuro. Aun no sabía que tenía la semilla de Mateo en sus entrañas.

Anjali vio crecer su vientre, recolectando hojas de té, entre las solidarias campesinas que la acogieron con alegría en el sur de la India.

Anjali imaginaba a su amado en España, sorbiendo el estimulante sabor del te que le enviaba. Mientras, D. Mateo, añoraba sus desperdigados amores por el mundo, con una humeante porcelana de té con cardamomo.

Los pavos reales, vocearon con fuerza, mientras Anjali paría con dolor, una preciosa niña, a la que llamó Kanya.


Silueta de Anjali frente al mar Arábigo 

Notas del autor

Mi amiga Ángeles y yo, habiamos recorrido el norte del subcontinente indio y durante el forzado encierro del covid, soñamos con visitar el sur de la India.

Fuimos los primeros locos en viajar allá, tras la pandemia. En veintiún días de trayecto, solo vimos un grupo de seis occidentales y la inmersión en la región fue intensa.

Visitamos los estados de Tamil Nadul y Kerala, viajando desde las costas del mar Índico a las del mar Arábigo.

Durante tres semanas, llenamos nuestras retinas de colores; nuestra memoria de vivencias y nuestro corazón, de la magia de una India profunda y auténtica.

He utilizado las anécdotas, las experiencias y los paisajes vividos, para escribir el nuevo capítulo de Anjali, de la serie, "El amante errante". El relato no es real ni se corresponde con la vida personal del autor


Itinerario de nuestro viaje



Cabaña sobre una plantación de cardamomo





Las cobras son un riesgo en los campos de té 


Plantación de té de la mansión




La mansión de la plantación




Nuestro viaje por laberintos del paisaje



Siluetas de la India mágica 

El autor con su habitual sonrisa viajera











martes, 10 de octubre de 2023

El amante errante. Capítulo 5. Xuan Dao

Xuan Dao (Flor de Melocotón), era nieta de Serge Hubert, soldado francés herido de guerra en Indochina y su amante vietnamita Ngoc Nguyen 

Se establecieron en Marsella, antes de que el Cuerpo Expedicionario Francés en Extremo Oriente, perdiera en 1954, la batalla de Dien Bien Phu, Indochina, contra el Viet Minh.

Mateo y Xuan Dao, se conocieron en diciembre de 2015 en una explotación de 15,000 arces de azúcar, en las altas montañas cercanas a Marston, en Quebec. La temperatura exterior era de unos -30⁰C

Era un territorio salvaje y nevado, donde abundaban alces, ciervos, zorros, lobos y osos, principalmente.

Ambos se alojaban en casa de Judith, la propietaria de la finca y de la planta de elaboración de maple o sirope de arce. 

Judith era judía. Una estrella de David y una menorah, o candelabro litúrgico de siete brazos, presidian en el salón de la casa.

Tenía un precioso establo con tres vacas Jersey, cuatro terneros, cabras, pavos y gallinas, para el consumo familiar.

Mateo y Xuan Dao, se desplazaban entre las distintas construcciones, con raquetas de nieve y a veces, en un trineo tirado por un caballo

Revisaban las conducciones de extracción de savia de los arces, envasaban el producto final y preparaban los envíos a los clientes.

Desecaban manzanas, hacían mantequilla, queso y mermeladas.

También daban comida a los animales, recogían los huevos y ordeñaban las vacas. Cuando Mateo enseñaba a Xuan Dao a ordeñar, se situaba tras su espalda, cogía sus manos y juntos extraian la leche. Eso excitaba a Xuan

El establo 

Las vacas jersey

El almacén de quesos

Envasado de maple

Los colores del maple

A Xuan Dao, le gustaba Mateo. Cuando éste decidió ir a una granja de llamas, alpacas, huarizos y cabras de cachemira, en Compton, se fue con él.

Mateo y Xuan estaban felices. El trabajo era ameno y divertido. 

Un fin de semana, quedaron solos en la casa. Calentaron el jacuzzi y se bañaron desnudos al aire libre, mientras caía una buena nevada.

La magia del crepúsculo tornó en pasión bajo la nieve. Mientras los tres tenores aullaban, Mateo y Xuan Dao, creaban una nueva vida; una niña que 9 meses después se llamaría Tuyet (Nieve Blanca).

Mateo volvió  a su Lierganes natal. Xuan Dao regresaría meses mas tarde a Marsella con un hermoso vientre de maternidad

Casa de la granja de llamas y alpacas

Jacuzzi al aire libre

Madeja de lana de alpaca de alto valor

Notas del autor:

Permaneci en Quebec, Canadá, en diciembre de 2015, como ayudante de Rachel Grenón, una conocida ceramista local; en una planta de producción de maple y en una granja de llamas, alpacas, huarizos y cabras de Cachemira.

Fue una gran experiencia personal, de la que guardo un excelente recuerdo.

Aquella experiencia, ha servido de base, para documentar una historia inventada

Ayudante de ceramista

Los desplazamientos en las montañas de Marston, se hacia sobre raquetas de nieve o con trineos tirados por caballos

Pelando la pava y nunca mejor dicho

Matando una vaca con rifle, para consumo
 
Carnizando la vaca a -30⁰C

Dando de comer a una llama

Con tres perros ladradores: los tres tenores

Jugando con llamas

Sundog: arcoiris por cristales de hielo