miércoles, 3 de junio de 2015

Bisontes para Altamira

Durante la II Guerra Mundial, la mayoría de los bisontes desapareció de Europa.

En 1923, se creó la Compañía Internacional para la Defensa del Bisonte (CIDB)

Se introdujeron bisontes europeos desde el bosque de Bialowieza (Poldaquia), en Bielorrusia, Rusia, Rumanía, Moldavia, Lituania y Kirguistán.

En 1976, tuve la suerte y el privilegio de visitar el centro de recuperación del bisonte, en Transilvania, Rumanía.

Hace 12 años, propuse la introducción del bisonte europeo en Cantabria.

Mi propuesta era acompañar los bisontes pintados en la Cueva de Altamira, con bisontes reales en el exterior. Sería un atractivo turístico más y daría más autenticidad, si cabe, al mágico entorno.

Sin embargo, la idea fue rechazada, por la Consejería de Ganadería, alegando que estaba prohibido introducir fauna ajena en el medio ambiente.

No me pareció lógico ni admisible. Los bisontes eran parte de nuestra historia y de nuestra propia identidad.

Alguna razón tuve, cuando  en junio del 2010, se introdujo el bisonte europeo, en el municipio palentino de San Cebrián de Mudá. Más tarde, ocurrió lo mismo en Siero.

Sería bueno, reconsiderar la posibilidad de traer bisonte europeo a  Cantabria. Aún se puede corregir aquél error y enriquecer con esta especie, el entorno de la Cueva de Altamira,









Entrada de la cueva original













Sueño roto

Lo he comentado varias veces. Siempre he tenido vocación internacional. Una contradicción personal, dada mi dificultad con el inglés, mi eterna asignatura pendiente.

Sin embargo, mis pulmones se llenan de ozono, cuando piso suelo extranjero.

No es de extrañar, que ser funcionario internacional, haya sido un sueño sostenido en el tiempo. 

Cuando visité en 1971 la sede de la ONU en Ginebra, quedé deslumbrado, ante tal conjunción de banderas.

Meses más tarde, sumergido en la cosmopolita  universidad francesa, aumentó mi fascinación por lo internacional.

Exploté de júbilo, cuando fui contratado como Oficial de Nutrición de la FAO, con sede en Roma.

Mi misión consistiría en coordinar los programas de desarrollo de seguridad alimentaria en Sudamérica y en el África Occidental Francesa. 

Cuando en el 96, recibí la misiva de mi selección, me indicaron que confirmara la aceptación del contrato, enviando un correo electrónico.

Por aquél entonces, ya sabía lo que era un fax, pero no este otro sistema.

Fui a la oficina de correos y pedí poner un correo electrónico. El empleado, me dijo que allí no se hacía eso y me preguntó qué era.

Sorprendido y molesto por la incompetencia del trabajador, pedí ver a su jefe, que me dijo palabras similares. No comprendía, que siendo aquello Correos, no pudiera poner un correo electrónico.

Finalmente, resolví mi problema, mediante una conferencia internacional.

Con la perspectiva de los años y la generalización de la informática, no puedo más que esbozar una sonrisa por aquella candidez.

Acepté el puesto y lamentablemente, días más tarde, con toda la documentación preparada, aquél fue anulado por falta de dotación presupuestaria.

Desperté de mi sueño y pensé, que el destino no quería aquella oportunidad para mí. 

Soy testarudo y casi siempre consigo las metas que me propongo, pero cuando algo lo impide, pienso que mi ángel de la guarda, me protege de un riesgo desconocido.

Fui sin embargo a Honduras, donde desempeñé una consultoría de seguridad alimentaria.

Acostumbrado a la vida en África, no pensaba que Centroamérica fuera más peligrosa.

Pero estaba equivocado. Pasé un mes en Tegucigalpa, yendo del hotel a la sede de la FAO o al restaurante y sólo conocí la ciudad desde la ventanilla del coche oficial.

Fui encañonado con metralletas, por dos guardias de seguridad en la puerta de la Secretaría de Planificación (SECPLAN).

También pasé miedo, cuando un día me perdí a pié, camino del hotel al anochecer.

Las gruesas rejas de los balcones en las casas, llegaban hasta el techo, a modo de jaulas.

El vigilante del supermercado cercano, estaba  descalzo y vestía ropa haraposa. Portaba un machete y tenía una escopeta de cañones recortados. 

Mi visita a Honduras, fue de gran interés personal y profesional. Me sentí útil y mi autoestima creció. También pensé que vivir en España, a pesar de nuestros defectos, es un privilegio.

Poco después, el huracán Mitch, arrasó el país. La ausencia de respuesta de los hondureños que conocí, me hizo pensar, que murieron en aquel desastre.

En 1996, se rompió mi sueño, pero ya he dicho que soy testarudo y tenaz. 19 años más tarde, aún viajo por el mundo, persiguiendo mi destino.

Sede de la ONU en Ginebra

Sede de la FAO en Roma


Honduras

Sede de la FAO en Tegucigalpa
Universidad de Tegucigalpa
 


 
























Españoles en Francia

La visita de  Felipe VI, a la República de Francia, está siendo de gran relieve. 


Me ha agradado la cálida acogida, que el Presidente de la República Francesa, ha dispensado a nuestro Rey.

Ha sido recibido, por Anne Hidalgo, Alcalde de París, nacida en España e hija de republicanos españoles.

Ha descubierto una placa en recuerdo y homenaje de los 180 españoles, componentes de "La nueve". Los primeros combatientes, que liberaron París de la dominación nazi.

Ha sido igualmente recibido, por el Primer Ministro francés, Manuel Valls, también nacido en España.

Finalmente, ha  pronunciado un buen discurso en la Asamblea Nacional Francesa, santuario de la República.

Me ha congratulado, la gran presencia española, en las instituciones de Francia. 

Me ha conmovido, el profundo respeto de los franceses, oyendo nuestro Himno Nacional Español.

Me ha satisfecho, la declaración de Manuel Valls, de origen catalán, diciendo a nuestro
Rey, que es:

El "Garante de la unidad de España".

Yo añadiría, que también es el "Jefe de nuestras Fuerzas Armadas". 

No es baladí, que un dirigente catalán de amplia quijada y peor sonrisa, estuviera de acuerdo en la continuidad de la Monarquía, siempre si no mantiene la Jefatura de las FFAA.

Me sentido orgullo, por el excelente papel que nuestro Monarca, está desarrollando en el país galo.

Dicho esto, afirmo, que el debate entre Monarquía o República, y en pleno siglo XXI, debiera estar cerrado en España.

Sobran tics de revanchismo trasnochado.

Ambos sistemas, son perfectamente válidos, pero en España, flota en el aire un denso y penoso pasado que no debe repetirse.

La nuestra, es una monarquía moderna, que reina, pero no gobierna; garantiza la Unidad de España; da estabilidad política al Estado español y proporciona una excelente imagen de España en el extranjero.

Muchos de nuestros compatriotas piensan que la Jefatura del Estado, no debe ser hereditaria. Es una afirmación respetable. 

Pero precisamente, el carácter hereditario de nuestra Monarquía, asegura la estabilidad de un pueblo como el nuestro, excesivamente visceral; con tendencia a confundir libertad y libertinaje, libertad de expresión, con falta de respeto a las personas y a las Instituciones y con políticos, que declaran su intención de no respetar las leyes que no sean de su agrado.


                                                             François Hollande
Manuel Valls

                                                              Anne Hidalgo







Manuela

Cada vez que salía en coche, me iba con Manuela.

Me tenía un afecto especial y nunca me abandonaba. 

Nada me pidió, nunca se quejó y siempre trabajó con tesón y eficacia.

Era "muy patosa", silenciosa y trabajadora; una artista tejiendo.

Si deshacía su trabajo, no se inmutaba y en poco tiempo ponía todo en orden.

Manuela, era una araña. Vivía en mi espejo retrovisor. Empezó como "ocupa" y terminó por adueñarse del recinto.

Una vez, una amiga suya, se ubicó en el retrovisor del copiloto. Tenía más suerte, pues no alcanzaba a deshacer su telaraña y cuando me bajaba del coche, me olvidaba  hacerlo.

Pero mi sentido de la hospitalidad se agotó cuando una araña, hizo  rapel desde el parasol del conductor, hasta mis pantalones.

Ya en casa, me armé de acaricida  y practiqué un violento desahucio, con resultado de muerte.

Al poco tiempo, otra araña ocupó su lugar, por lo que jugamos desde entonces, al juego de tejer y destejer, como Penélope.

Son cosas que pasan, cuando uno vive en el campo. 

Un día visita tu parcela un zorro, otro, un caracol se sube al coche y te deja su baboso rastro o un pájaro se caga en la luna delantera, siempre, a la altura de los ojos.

A veces, los agricultores, abonan con estiércol los campos, con el "espurreamierdas". Te invade un hediondo olor que en casa llamamos "colonia de campo"  

Son las delicias de la bucólica vida rural y  a pesar de ello, no la cambio por el asfalto de la ciudad.




Tres cárceles

Disfruto de mi felicidad personal, comiendo unos llantos de cerdo, en forma choriza y bebiendo "un pan líquido", como llaman los alemanes a la cerveza.

Tres flores de hortensia, tiñen de rosa mi confort doméstico. Mientras, pienso en tres eventos. 

Mi vida ha sido blanca y con derecho a certificado de penales. Pero he visitado 3 cárceles de 3 países.

La primera vez fue en Mauritania. Tenía 25 años. El país había sustituido el franco CFA por el Ouguiya. La nueva moneda no se podía sacar del país.

Los mauritanos y los residentes extranjeros, no podíamos poseer divisas. Ni siquiera, la de nuestra nación de origen.

El farmacéutico de Nouadhibou, era francés. En un registro policial, comprobaron que tenía francos franceses y fue encarcelado durante una semana.

Le visité en prisión. Cualquier cárcel, es "sufriente", pero aquella era espantosa; un agujero del que no salió hasta cumplir su pena. 

La segunda vez, fue hace varias décadas, en el ejercicio de mis responsabilidades sanitarias y en mi propio país. 

La tercera vez, fue en 1995, en el Estado de Michigan. Una amiga norteamericana, era docente en una cárcel de menores. 

Tuve ocasión de  hablar con los penados, en mi rudimentario inglés. Eran mayoritariamente negros e hispanos, algunos enormes, tanto en peso, como en estatura.

Había asesinos, atracadores, violadores, traficantes de droga, estafadores y toda gama de delincuencia.

Hablé con ellos sobre España, el deporte y sobre mi vida.

Fue una experiencia tan inesperada como interesante y no exenta de emoción.

Las instalaciones eran similares a las de un colegio privado de alto standing español. Piscinas, saunas, polideportivos, amplios jardines, capilla multireligiosa . Además, con alta  seguridad.

No soy jurista, pero tengo criterio, sentido común, experiencia de vida y capacidad de comparar.

Posiblemente, me equivoque al generalizar.

Creo que los países llamados en vías de desarrollo "PVDs",  no siempre ofrecen a sus ciudadanos, suficiente garantía jurídica. En sus cárceles:

"No son todos los que están, ni están todos los que son". Además, las condiciones son frecuentemente infrahumanas.

En los países desarrollados "PDs", hay más seguridad jurídica. En sus cárceles:

"Suelen ser todos los que están, pero en modo alguno, están todos los que son" Las condiciones carcelarias y el trato humano, son relativamente dignos".

En el caso de España, puede haber ciertas consideraciones para algunos apellidos con patena política, folclórica o dineraria. Algunos permisos carcelarios, tienen visos celtibéricos, de morbo periodístico y aplausos del pueblo llano, hacia sus artistas de cuernos o cancionero. 

En la gran potencia norteamericana, "pueden estar más de los que  son y el que la hace, la paga, incluso con su vida". Las condiciones carcelarias, son duras, eficientes y con excelentes infraestructuras"











Llora la bandera

El viento barrunta agua y la mar verdea oscura en su profundidad. A la gran bandera del santanderino "Puerto chico", le cuelga un jirón de su rojo color. 

Huele a agitación y tormenta, mientras las hojas de los árboles, bailan el viento.

Llora la bandera, porque sus hijos mal nacidos, han pitado su historia y la sangre derramada de muchas generaciones.

Llora la bandera, porque sus hijos cainitas, viven el odio hacia sus hermanos.

Llora la bandera, pues mientras nos afanamos en hacer los Estados Unidos de Europa, unos dementes, quieren hacer los Estados Desunidos de España.

Llora la bandera, porque rosas y gaviotas corruptas, parasitan España, dejando exangüe la nación, que parió en el Nuevo Mundo, tantas patrias hispanas.

Llora la bandera, porque sus partidos políticos, son un fin en sí mismos y no un medio, para alcanzar el bien común de los españoles.

Llora la bandera, porque los morados y los rojos, amalgaman otros colores del espectro electoral, con el único afán de destruir los azules.

Llora la bandera, porque aún en el siglo XXI, se mantiene la vigencia machadiana, con su
 "Españolito que vienes al mundo, una de las dos Españas, te ha de helar el corazón" 

Llora la bandera, porque electores inhibidos, cabreados, desencantados  y amargados, graznan el canto del cisne, en una España en riesgo.

Llora la bandera, porque sus hijos flotan a la deriva, en pateras políticas, sobre aguas procelosas.