domingo, 6 de septiembre de 2020

Uñas negras

Jardín abandonado, por los viajes, la desidia y la inconstancia. Sueños de pasión y belleza, a veces olvidados...

Respiro hondo, aprieto las manos al azadón, elimino maleza, volteo la tierra, la rastrillo y nivelo; planto huerta; con manos viejas y desnudas, cansadas por el tiempo. Piel en tierra; yemas doloridas; terrones entre dedos, palpando el mundo.

Estanques de vida, donde bebe la silvestre fauna; flores hermosas que ofrecen colores; frutos que prometen sabores; rincones con misterios y sorpresas; mi sueño, mi obra, mi jardín.

Cuerpo dolorido; agujetas de campo trabajado; articulaciones crujientes; manos ásperas; uñas negras.

Pandemia de covid, miedo de contagio y muerte; confinamiento obligatorio; hogar dulce hogar.

Escapada de supermercado; guantes y mascarilla; microgotas con virus, como balas de muerte. 
Descarga de la compra, lavado, desinfección.

Acogedor sofá, música clásica, paz, sosiego y bienestar. Telediario de aplausos en balcones, de ataúdes ocultos, de tragedia escondida.

Escena furtiva, un matrimonio, de 89 y 91 años; hospital; camas juntas; abrazados, esperando con amor desdentado, "la muerte no es final"

Ojos húmedos de emotiva ternura; de admiración ante la escena de amor y en cierto modo, envidia, por adivinar una vida plena, feliz, duradera y hermosa.

Pasan los días, crece mi huerta, los pájaros abandonan los nidos y huele a salitre de mar en olas de espuma blanca, mientras manejan al pueblo con sofismas a modo de "gota malaya"

Los jóvenes desatan sus ansias de libertad, ajenos a la prudencia y a la solidaridad con sus mayores. Los recolectores del campo, en condiciones insalubres y los inmigrantes, también diseminan los coronavirus. 

Suben las cifras del contagio, del paro y de la deuda, mientras se teme un otoño de hambre y sufrimiento.  

Cierro los ojos; sueño un futuro sin miedo, de fronteras abiertas, de horizontes lejanos, de mochila; de botas en otros  paisajes; de emociones y vivencias; de aventuras entre rostros extraños.


Verano 2020

Lluvia suave y persistente; olor a ozono y tierra mojada; caracoles pastando la hierba; primeras hojas desertando la madera. El agua limpia el paisaje y la tierra sacia la sed del verano.

Cantabria barrunta el otoño y los turistas dejan las arenas, de salitre y espuma.

Un verano raro, de bañistas con mascarilla; de alegrías en la distancia; de miedos de batas blancas y de coronavirus asesinos.

Pronto cambiará el calor de geografía. Vendrá un otoño de nubes negras. Las hojas caídas, mostrarán las desnudas ramas y las cifras de contagios, de muerte y paro, mostrarán las desnudas vergüenzas de la política.

Pararemos la pandemia, pero quedarán los llantos por sus víctimas, la miseria económica y también las plagas de la incompetencia, el sectarismo y la corrupción.

A pesar de ello, el mundo seguirá girando; más caliente; más contaminado, pero aún hermoso.



miércoles, 29 de julio de 2020

El hijo de madera

Año 2000. Un jardín en diseño; un sueño de futuro.

Un retoño de magnolio, esperando hundir sus raíces; un gran agujero de plantación; tierras procedentes de los 5 continentes, testimonio de la globalización y símbolo de mis sentimientos diseminados por el mundo.

Muestras de tierra de los Dale, en Australia; de los Vega, los Johncox y los Garvey  de Norteamerica; de los Dessert de Francia; de mis ancestros de Salamanca; de mi juventud de Sevilla; de mi pequeña patria de acogida; de los lugares hermosos, que guardan secretos de mi alma,.....

Arenas de aventuras de desierto; tierras de cumbres conquistadas; de cuevas descendidas; de mis recuerdos, de mis emociones, de mi vida...

Mi árbol abraza con sus raices mi historia personal. Me ha dado sombra, mientras leía libros o la imaginación bullía en mi interior, creativa y apasionadamente.

Los muñones de sus podadas ramas, guardan secretos de nostalgia; palabras de amor; sueños de futuro; inocencias infantiles..... 

Son mensajes reales, escritos en miniaturas de papel, engullidas por la creciente madera, formando parte para siempre, de su parte arbórea.

De sus grandes y efímeras flores, emanan suaves efluvios, al tiempo que embellecen sus verdes y coriaceas hojas, que caerán sobre el verde césped, tornadas en color tabaco.

Mi hijo de madera, crece mientras mengua mi futuro. 

Pasamos por el mundo, creyendo que la tierra nos pertenece, cuando será ella quien nos abrace para siempre.

Aspiramos a la eternidad; a dejar huella en la historia, con obras de pintura, literatura, escultura, arquitectura, con descubrimientos científicos, récords deportivos, ... o simplemente, con la transmisión de nuestros genes.

Los errores de mi pasado, son la sabiduría de mi presente. Han cambiado mi escala de valores, reduciéndose a la salud, los buenos sentimientos, la autoestima personal y a un bienestar razonable. Han desaparecido las ambiciones, los egoísmos, los objetivos intrascendentes y las alharacas del poder.

Respirar 13 veces por minuto, inyectar alegría en vena a mi derredor, crecer en bondad y espiritualidad,... prepararme para el último viaje....

A veces, abrazo clandestinamente a mi hijo de madera y solo simbólicamente, pienso, que algún día, cuando sea ceniza para la eternidad, pueda alimentar sus raíces, prolongarme en su vida, dar sombra a otras generaciones, ver los mensajes guardados en su madera, recordar mis historias de tierras lejanas y perfumar el aire, con el suave aroma de las flores del magnolio.

Nota del autor: mi jardin tiene muchos hijos más, igualmente hermosos y mi vida, tiene tres hijos y cuatro nietos, que juegan felices entre la madera de mis sentimientos

viernes, 17 de julio de 2020

Flores voladoras

Siendo niño, perseguía las mariposas de los campos. Cuando atrapaba alguna, mis dedos se manchaban con las coloridas escamas de sus alas y perdían su belleza.

Años después, aprendí que no consistía en correr tras las mariposas, sino en hacer atractivo tu jardín, para que acudan a él y verlas en libertad.

Este símil, vale también, para atraer a tu vida las personas por las que tienes afinidad.

He aprovechado el confinamiento, para recuperar mi abandonado jardín y al tiempo, hacer una huerta para ofrecer sus sabores a mis seres queridos, mientras añado belleza a mi rincón de paz y bienestar.

Curiosamente, han acudido numerosas mariposas, cuyo objetivo no era embelesarme con sus vuelos, sino desovar en mis plantas comestibles.

Hace un par de días, numerosas orugas devoraban con avidez, mis lombardas y mis coliflores, dejando las hojas en esqueletos inservibles.

Tuve que escoger entre una bucólica distracción o romper el ciclo evolutivo de las mariposas; es decir, o poesía de colores o sabores de otoño; entre quijotesca visión de la vida o filosofía sanchopancesca.

Converti un envase de limpiacristales con pistola difusora, en un inédito arma de destrucción de orugas y tras una fumigación, salvé mis "plantas de sabor y compañia"

El limpiacristales, también sirvió para matar pulgones de las hojas de mis citricos y supongo, que algún día sirva hasta para limpiar las ventanas de mi casa, tan trabajadas por arañas y caracoles.

A lo largo de los años,  he interferido en el microambiente de mi jardin. Una vez, traje ranas a mis estanques para oir sus cantos y combatir las  larvas de mosquitos.

Algunos renacuajos de sapo ya adultos, se reprodujeron igualmente, creando un ambiente hostil para mis peces de colores, que murieron en su totalidad.

Una gran rana adulta  atacó un pájaro que acudió a beber  atrapandole por la cabeza. Ambos animales, murieron a la vez por asfixia.

Habia liberado unos erizos, para que comieran la plaga de babosas y caracoles, pero también devoraron ranas y sapos en sus correrías nocturnas.

El croar de las ranas, atrajo a una culebra de agua, que "desranó" mis estanques, con lo que las larvas de mosquitos, completaron su ciclo evolutivo y nos picaron.

Mientras evoco mis recuerdos, sigo medio confinado y sin bajar la guardia, pues el virus ataca de nuevo. 

Me dedico a reproducción de plantas, para escribir poesías de colores en mi jardin; veo crecer mis tomates, esperando que se sonrojen con el sol; tiño caracoles del jardín con pintura fluorescente, para ilusionar mis nietos con falsas luciérnagas y ahuyento las mariposas, aunque sean "flores voladoras".

Imagino que el covid solo ha sido una mala pesadilla y que soy libre de nuevo. Sueño nuevos paisajes y paseo mis huesos por caminos angostos, pedregosos y empinados, o piso mullidos campos de verdes praderas, donde las amapolas bailan al viento de la libertad, sin ira, libertad.

Sueño paisajes humanos de tribus ancestrales; fieras de selva, aves de paraíso y cortejos de fauna salvaje.

Sueño y sueño mucho, pero mi alma de joven, está prisionera en un cuerpo viejo y crujiente, que a su vez, está cautivo por el miedo a una pandemia, en un mundo sometido a un desvieje sin precedentes.

domingo, 21 de junio de 2020

Solsticio de verano

Sudor de siega; olor a hierba cortada; Vivaldi; sorbos de té; flores de magnolio; dama de noche aún sin aroma; azahar con promesas de otoño; tomateras trabajando el verano; lechugas para mis dientes; jilgueros y petirrojos volando sus colores; mirlos ansiando mis fresas; caracoles que pastan mi huerta; brisa bailando las hojas; árboles con mensajes de amor; mariposas, tijeretas, cochinillas, hormigas, arañas moscas y pulgones,... vida de campo; paz sin reservas; nietos que cambiarán mi estío; hijos que romperán mi rutina; sueños de un viejo; sonrisas de damas en mis sentimientos.

Copa de vino; confinados besos al aire; piel sin sentimientos; latidos solitarios. Miradas que no hablan; labios ayunos de pasión; soledades que se miran con la luna; espera que desespera; miedos de virus.

Verano naciente; olas que van pero vuelven; pies en la arena; espumas salinas; gaviotas dibujando el cielo y veleros en el horizonte.

Recuerdos de Sevilla; presente incierto; sueños de futuro; música que eleva; niños de ternura yancianos en su invierno.

Es verano. Es España doliente por sus muertos en soledad y por los felones que traicionan la sangre de nuestros héroes 

lunes, 6 de abril de 2020

¿Presidente de guerra o Pato cojo?

Hace años visité en Whashington, los monumentos a Lincoln y Tomas Jefferson; los memoriales de la I y II Guerra Mundial; de la Guerras de Corea y de Vietnam, así como el Cementerio de Arlington  

Tuve también la fortuna, de visitar los jardines de la Casa Blanca y de presenciar en directo debates y votaciones en el Senado norteamericano.

"Viajar es leer la vida" y en aquél viaje, aprendí mucho sobre la democracia americana, el patriotismo de su pueblo y el amor que siente por su bandera y su himno nacional.

También allí existe una intensa pugna entre el partido Republicano y el Demócrata, pero cuando está en riesgo la seguridad de la nación, todos los políticos apoyan sin fisuras al Presidente de los Estados Unidos, al que en estas circunstancias, denominan "Presidente de Guerra"

En otros tiempos, el partido socialista, practicó una dura oposición al Gobierno de España; por ejemplo, con ocasión del naufragio del Prestige, de la Guerra de Iraq, de los atentados de Atocha y de la epidemia del ébola, acusando de asesino al Presidente popular de turno, rodeando incluso las sedes del PP.

Sánchez accedió a la Presidencia del Gobierno, con el apoyo directo de partidos comunistas y explícito, de partidos violentos y golpistas. Desde entonces, ha cometido muchos errores, como el fomento de las manifestaciones feministas, del pasado 8 de marzo, cuando ya conocía la grave situación epidemiológica en nuestro país.

Recordar las mentiras, intrigas, demagogias y traiciones que Sánchez ha perpetrado, no genera sentimientos positivos. Pero mueren miles de compatriotas, nuestra economía sufre una grave crisis y España, está en guerra contra el Covid 19.

La nación está en peligro, hay un "Estado de Alerta" y debemos apoyar a nuestro  "Presidente de Guerra".

Sánchez ha exigido lealtad institucional a la oposición y ésta se la ha dado. Sin embargo, no ha correspondido con la misma lealtad desde la Moncloa:

* Progresa en su objetivo de indultar los condenados por el golpe de Estado en Cataluña.

* Ha forzado la normativa para facilitar la presencia de Iglesias en el CNI, con gran preocupación de la UE y la OTAN.

* Celebra ruedas de prensa con censura y gratifica a las empresas periodísticas con subvenciones.

* La oposición, no puede ejercer el derecho de réplica, a sus largas comparecencias televisivas.

* No reconoce los graves errores de su gobierno e intenta responsabilizar al PP de los más de 12000 muertos habidos hasta ahora.

* No ha apoyado institucionalmente al Rey en la campaña de desprestigio que han organizado los partidos que apoyaron su investidura y está por ver si apoyará el proyecto de ley para la despenalización del delito de injurias a la Corona y de ultrajes a España.

* Adopta importantes medidas económicas por la crisis del covid 19, sin el consenso previo con la oposición.

El Presidente Sánchez, con su artificial imagen kenediana, ha perdido gran parte de su popularidad; por la irresponsable promoción de las manifestaciones del 8 M y por no afrontar con eficacia la pandemia. También ha perdido credibilidad como "Presidente de Guerra", por no corresponder con la misma lealtad a la oposición. 

La desunión de su gobierno; su incapacidad para afrontar la crisis; las nefastas cesiones que hace a sus socios separatistas; la pérdida de peso y prestigio internacional del país y la grave situación económica, ponen de manifiesto la gran debilidad del Presidente.

Sánchez es ahora, la versión española del "Pato cojo". Así llaman a los Presidentes norteamericanos, cercanos al fin de su mandato político, cuando se ven sobrepasados por las circunstancias.

El Presidente debe dejar paso a un gobierno de concentración, que se enfrente con solvencia a esta enorme crisis o alternativamente, reedite unos serios Pactos de la Moncloa.

Manifestación feminista del 8 M que provocó
los contagios masivos del Covid 19

Monumento a Thomas Jeffereson
Monumento a Abrahán Lincoln
Senado de los Estados Unidos

Cementerio de Arlington
Tumba del imitado JF Kennedy
La Casa Blanca
Palacio de la Moncloa

Caricatura del "Pato Cojo"



Resolución sobre la tramitación de indultos
 Proposición de Ley, para despenalizar las 
injurias a la Corona y los ultrajes a España
 Modificación legal para permitir la
integración de Iglesias en el CNI






































viernes, 3 de abril de 2020

Viejos desechables

Hemos alcanzado una gran expectativa media de vida, gracias al progreso económico, los hábitos saludables y los avances de la Medicina. Este logro, ha puesto en riesgo nuestro sistema de pensiones y a los viejos, se nos considera ya una "carga social"

Décadas atrás, los de nuestra edad, eran unos viejos respetables y respetados, cercanos al "marmolillo final" y hoy,  somos física y mentalmente, más jóvenes e independientes.

Somos abuelos serenos, cómplices de nuestros nietos, a los que transmitimos paz, amor y sabiduría. Al mismo tiempo, nos cuidamos, viajamos por el mundo, soñamos y nos enamoramos. 

"Morimos cuando dejamos de soñar" 

Somos muchos los que aún soñamos y deseamos vivir plenamente muchos amaneceres

En esas estamos cuando un virus maldito, ha surgido de las entrañas de China, con ansias de muerte y lágrimas

Mientras, nuestros políticos, han estado a otras prioridades, han pecado de negligencia, imprevisión e inoperancia ante el "Covid 19" :

"Más mata el machismo que el coronavirus"

Con los servicios sanitarios colapsados y con escasez de EPIS y de camas en las UCIs, ha sido preciso aplicar un protocolo médico. El objetivo es alcanzar la mayor utilidad social durante una guerra sanitaria, cuyo dogma es la "Ética utilitaria" en una situación extrema de gestión de la catástrofe: 

"Máxima rentabilidad a la extrema limitación de los recursos disponibles" 

"Priorizar al que tenga posibilidad de vivir más años; no al que más lo necesite"

Es decir, que un paciente de 50 años sin patología grave, tendría prioridad de atención sobre otro de 75 en situación critica. Prima la expectativa de tiempo que pudiera vivir un paciente tras sanar.

Nuestros ángeles de bata blanca, salvan vidas, arriesgando las suyas; deben "jugar a dioses", decidiendo, quienes vivirán al amanecer y consuelan los enfermos terminales. Derrochan un desgaste físico y mental enorme, que les dejará traumas psicológicos a medio plazo. 

Por todo ello, el protocolo médico para realizar un "Triaje de guerra", establece que los enfermos sean clasificados por colores:  

                                                 Verde: leve y recuperable
                                                Amarillo: menos grave y recuperable
                                                Rojo: en estado crítico de actuación urgente
                                                Gris: ancianos; atención en último lugar, si hay tiempo y recursos
                                                Negro: no recuperables; sedar y dejarles morir

Si bien las estadísticas cambian rápidamente, hay unas cifras indicativas que confirman el protocolo:

                           Rango de edad     Hospitalizados     Ingresados en UCI     Fallecidos

                            60 a 69 años               18,7%                        27%                         8,0%
                            70 a 79 años               24,6%                        35,8%                    20,9%
                             >80 años                    23,8%                         7,3%                     67,3%

"Vivir o morir, mientras  silban  las balas de  muerte, sobre nuestras sienes"

Los que nacimos durante la guerra civil o poco después, somos la generación que levantó un país destrozado, dio vida a nuestros jóvenes y les procuró un futuro mejor. Sin embargo, ahora somos  "viejos desechables"; nos aplican un protocolo de Ética utilitaria; nos "trían" en color negro o gris y nos roban el mañana.

No culpo a los ángeles de bata blanca, sino a quienes no han previsto a tiempo la pandemia, ni sabido gestionarla.

"Mis coetáneos, mueren y son enterrados solos" 

"Quedan los recuerdos, las cenizas, unas viejas fotos y la obligación moral de exigir justicia"