lunes, 13 de junio de 2016

La pujoleta

Corrían los años de la democracia naciente, allá por el siglo pasado, cuando los políticos, cargados de ilusión y aún sin corromper, redactaron la Constitución Española, abrieron las mentes y los corazones de los ciudadanos y pusieron a España en el concierto internacional.

En aquella época, volvió del exilio Tarradellas, el Presidente de la Generalitat Catalana, y pronunció la famosa frase: "Ya estoy aquí", pero en catalán.Venía viejo, cansado y dispuesto a entregar el relevo a los catalanes del interior.

En aquéllas época, tenían opciones dos candidatos: el socialista Joan Reventós y el convergente Jordi Pujol.

Algún malévolo periodista, dijo entonces que ninguno de los dos, podía dormir. Reventós, por miedo a ser Presidente de la Generalitat y Jordi, por temor  a no serlo.

Lo cierto es que Jordi, llegó a Presidente y muchos de sus hijos desarrollaron una gran vocación política y demostraron una gran habilidad financiera.

La política fue rodando durante muchos años; Jordi y sus colegas, fueron arrancando competencias al Estado, llamando inmovilistas a los gobiernos centrales, cuando no les daba lo que pedían

Poco a poco, fueron sentando las bases del sueño independentista, al tiempo que formaban la juventud en el rechazo al Estado opresor que les negaba la identidad.

Siempre con las palabras medidas, siempre en la equidistancia y siempre bordeando las normas del Estado.

Ya en el siglo XXI, su delfín y Conseiller en Cap, Artur Más, desarrolló embajadas encubiertas y acuñó el eslogan "España nos roba".

Los niños cuya mentalidad "habían cocido" en sus centros educativos, ya son adultos y sudan nacionalismo por sus poros. Unos, han seguido la estela del nacionalismo burgués, otros se han hecho más radicales, muy esquerrosos ellos y otros, se han dejado peinados raros, se tatúan palabras de odio y revientan actos políticos de opciones no nacionalistas.

En estos tiempos, quieren declarar unilateralmente la independencia catalana. Como salir de España, implica salir de la UE y del euro, se afanan en tener su propia hacienda pública y su moneda nacional.

Sugiero, que cuando Cataluña sea independiente, en agradecimiento a los grandes servicios prestados por su antiguo Presidente, denomine la futura moneda catalana, por fusión de su apellido con la antigua peseta: "La pujoleta". Podría llevar en una cara, la efigie de Jordi y en el reverso, la leyenda "España nos robaba".


  
 







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